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Una Mano en las Sombras
Capitulo 3
Información
Saga Arco de la Noche Lúgubre
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Debut
Dalia Drachenblut
Duke Albaney
Yukiō Kobayashi
Tsubaki Amano
Fedora

Una Mano en las Sombras es el tercer capítulo de la Saga de la Noche Lúgubre.

Fedora recibe refugio en la mansión Drachenblut, pero el enemigo decide ir por ella y es atacado por un desconocido ¿Quién será este extraño? ¿Sera enemigo o aliado?

SinopsisEditar

Después de haber derrotado al ángel caído Duke regresa a la mansión, pero no regresa solo si no en la compañía de una hermosa y joven mujer a la cual el salvo. Ellos entran a la sala y se encuentran con los demás miembros del clan a la espera de la líder de la mansión. Uno de los presentes hace un leve comentario ante la situación "Vaya has traído a una extraña contigo, debes tener una buena explicación para esto", Duke permaneció en silencio ante estas palabras y sus compañeros siguieron murmurando en voz baja, de repente una voz suave susurra: "Hoy están muy animados", ante todos ellos aparece un círculo mágico y de él aparece una mujer de cabello rubio. Los presentes hacen una leve reverencia ante ella y Fedora no comprende quien es esta mujer.

Duke: Maestra esta mujer que se encuentra conmigo estaba en peligro y decidí traerla a la mansión.

La mujer a la que él llama maestra se sienta y mira a aquella joven y sonríe, me imagino que debes preguntarte quien soy yo me presento soy Dalia Dranchenblut soy la líder de esta familia de demonios, ahora podrías decirme como te llamas y que te ocurrió la joven un tanto nerviosa por estar ante la presencia de demonios inicio a presentarse ante todos ellos un tanto temerosa por lo que podría pasar.

Mi nombre es Fedora soy la princesa del Reino de Aurinko, mi reino fue atacado por unos extraños uno seres con alas negras, mi padre fue asesinado por ellos, todo mi reino destruido, yo huí pero ellos me han estado persiguiendo desde entonces

Al oír este relato todos se sorprenden esos seres de alas negras a los cuales ella nombra no eran más sino los Ángeles Caídos, todos estaban extrañados del porque ellos atacarían todo un reino y es más la persecución a aquella joven, Princesa Fedora que es lo que ellos desean de ti, que posees para que los Ángeles Caídos te busquen con tanta insistencia” le pregunta Dalia mirándola detalladamente, Fedora se limita a contestar “Buscan mi poder.

Un gran silencio se apodero del gran salón Bueno mientras estés en esta mansión estarás a salvo Fedora puedes quedarte el tiempo que desees, en mi nombre y el de mi familia garantizo tu seguridad, no creo que los Ángeles Caídos se atrevan a venir a mi casa y molestar a mi familia Dalia le sonríe y se levanta de su asiento ordena a los demás que arreglen una habitación para Fedora y le den ropa limpia.

Fedora espero te sientas cómoda mientras estés en mi casa, regresare más tarde por favor guíen a Fedora mientras esté ausente todos los presentes asientan con la cabeza y Dalia desaparece en un círculo mágico.

Mientras todo esto ocurría en la mansión Drachenblut, en el bosque cercano a la mansión dos extraños hombres merodean el lugar, encuentra el cadáver de uno de sus camaradas ¡malditos demonios!, nuestro líder se enfadara por esto, debemos encontrar pronto a esa niña y terminar con la existencia de esos entrometidos demonios, mientras este ángel caído decía estas palabras era observados por un extraño.

Los dos ángeles caídos continúan avanzando y se acercan cada vez a la mansión Drachenblut este lugar apesta a demonio y esa niña esta con ellos, no queda más opción que matar a los entrometidos y … el ángel cae muerto en el suelo y su compañero observa quien lo atacó e intenta atacarlo pero es inútil es derrotado de un simple golpe.

Pensé que por ser alguna vez Ángeles serian dignos rivales pero solo son unos débiles el extraño cito estas palabras y se alejó del lugar.

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